viernes, 17 de diciembre de 2010

Don Puto y los mil cuentos.

De cabellera frondosa, mirada de perro dócil a su amo. Ropas pobladas de curvas en medio de su gran anchura. Mangas desbordantes, largas y ondeantes.
Era el ser que se pretendia inmaculado, en su propia boca, sin darse cuenta que el convivir diario iba ventilando sus mil cuentos...

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