lunes, 24 de mayo de 2010

antes de las cuatro

Tener el pelo corto evita que se noten mis canas, que cada vez son mas por cierto.

Hoy desperté minutos antes de las cuatro por necesidad, salí para volver a caer sobre mi colchón, pensando que tenia un par de horas de sueno por delante.
Perdí la conciencia para luego recobrarla con el grito de mi madre, un duchazo estrictamente necesario, cambio de zapatos tras mirarme en el espejo.

Me sentí frustrada en el intento de un jugo de piña, era lo suficientemente temprano como para licuarlo dos veces, hasta tres.
Mire el reloj nuevamente, entonces tome la casaca, debo confesarlo... olia mal. Alrededor asomaba otra que me era útil.

Cartulina en mano, audifonos sobre el cuello. Bolsillo derecho: música, izquierdo: celular, papel higiénico en los posteriores y pasaje.

Un día frío, muy frío y repetitivo.
Desde ayer, hago lo que antes no y eso es importante, tanto como no dejar de pensar.

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